Un beneficio sin bases a la vista es solo un afiche
Los recintos presenciales anuncian beneficios de muchas formas: sorteos por asistencia, programas de puntos, actividades atadas a una fecha, invitaciones a espectáculos. Todas comparten una estructura común y todas dependen de un documento que casi nunca está en el afiche: las bases. Este cuaderno no reproduce ninguna promoción concreta de la marca, ni sus montos, ni sus fechas, porque no revisamos sus bases y no vamos a repetir cifras de segunda mano sobre algo que le puede costar dinero al lector. Lo que sí hacemos es enseñar a leer el documento cuando aparece: qué preguntas debe contestar, qué señales indican que falta información y qué conviene anotar antes de participar en cualquier actividad, aquí o en cualquier otro recinto del país.
Las cuatro preguntas que unas bases deben responder
Si el documento no contesta estas cuatro, la actividad no está suficientemente descrita, y eso ya es un resultado útil para decidir.
Quién responde
Nombre del organizador, razón social y forma de contacto. Sin un responsable identificable no hay a quién reclamar si algo sale distinto de lo anunciado, y esa ausencia debería frenar la participación.
Cuándo corre
Fecha de inicio, de término y de entrega, con horario y lugar. Un beneficio sin período visible no permite saber siquiera si sigue existiendo el día en que alguien lee el afiche.
Quién puede participar
Requisitos de edad, de identificación y de inscripción previa. Son las cláusulas que más veces dejan fuera a alguien que ya había hecho el viaje, y son las que menos aparecen en la publicidad.
Qué se entrega exactamente
Forma del beneficio, condiciones posteriores y plazo de entrega. La diferencia entre un premio y una promesa está completa en esta letra, y leerla toma menos tiempo que hacer la fila.